miércoles, 31 de octubre de 2012

Mid-term

El viernes se abrió la veda. Desde el viernes no he tenido Internet en casa. Hasta ahora. En estas horitas de conexión cibernética sin cables con el mundo, descanso de echar CVs y redactar covering letters en casi cualquier idioma occidental conocido y por conocer (en momentos como éste desearía que el esperanto hubiese triunfado; aunque entonces quizás me encontraría buscando trabajo únicamente de dependienta o de camarera) para actualizar esto un poco. Porque sí, he decidido retomar el blog.

Este fin de semana he decidido abrazar sin pudor alguno a mi "yo turista" y patearme el centro de Londres y tomarme fotos como una extranjera más.

"¿Y qué diferencia hay entre estos días y los primeros días en los que ibas boquiabierta por las calles de tu amado Londres con la cámara apuntando a todo y a todos?", os preguntaréis. Pues, en la teoría, ninguna. En la práctica, que fui hasta el London Eye y el Big Ben con la firme intención de hacerme sendas fotos delante de cada uno de ellos. 

Así que entre galería nacional y galería nacional, entre museo y mercado, entre plaza y monumento, de aquí al domingo pretendo tener un digno álbum de turista con el que ponerme morriñosa como me pongo cada vez que veo una foto de Bruselas. Porque, so far, la búsqueda de trabajo no está dando sus frutos.

¡Y ya es mid-term, collons, y yo no tengo los deberes hechos!

Como el conejo de Alicia, tengo que correr para no quedarme atascada cual bus rojo londinense. 

sábado, 20 de octubre de 2012

Language Show Live 2012 (London: 19-21 oct.)

Tras haber pasado el viernes enterito en el LSL12 y no haber muerto, a pesar de que los virus del resfriado ya estaban en mi cuerpo, intentando apoderarse de mis habilidades cognitivas, he llegado a las siguientes conclusiones:

1. Sin el PGCE o un título de profa, ya me puedo ir olvidando de eso de enseñar español por mi cara bonita de española.

2.No es tan importante tener el IELTS (que es el que al final han terminado recomendándome por encima del Proficiency) o el TOEFL (si quiero enseñar, pero sín el título...) o el DALF como poder demostrar experiencia traduciendo/trabajando con estos idiomas. Así que en cuanto tenga un trabajo que me lo permita, me centraré en el alemán y en el árabe y, quien sabe si en el catalán.

3. Me he vuelto a enamorar de la lengua de signos y de la comunidad sorda. En cuanto pueda, cumpliré mi sueño de aprender de verdad el lenguaje de signos... aunque toca esperar a ver cuál aprendo. Por ahora, aprendo un poco más sobre ellos gracias al C2EduMTB :)

4. Esto de buscar curro en el mundo de las lenguas es echarle morro. Si ya lo hemos descubierto gracias (?) a la traductora de Juego de Tronos (buscad en Google las entrevistas a esta chica, así como su "conferencia" de esta semana y ya me diréis que os parece, tanto seáis traductores o no), ayer lo confirmé con un señor traductor de la Comisión Europea cuando dijo "No hace falta experiencia. A mí me reclutaroon nada más terminar la Universidad y nunca había hecho una traducción más allá del aula." En serio, hay gente que nace con una estrella en el culo o yo no sé qué hacen.

Con esto, y un montón de tarjetas de visita y de folletos, me dispongo a pasar un domingo muy entetenido escribiendo cartas de presentación, de motivación, y enviando CVs a diestro y siniestro.

Eso sí, ya puedo decir que soy traductora-intérprete jurado :D

miércoles, 17 de octubre de 2012

¿No querías tiempo? ¡Pues toma tiempo!

Ha sido resucitar el blog quejándome de la falta de tiempo y decirme al día siguiente que ya no me quieren en la cafetería. Genial.

Parece que ya tengo tiempo para todo y, quién sabe, quizás para resucitar de nuevo el blog. O para meterme en más proyectos, que me conozco.

Por ahora, el Eñish y demás lenguas ocupan mi vida.

Prometo haceros un poco más de caso ahora que pasaré aburrida estos días.

¿Aburrida? ¡No! Me conozco y me conocéis: mañana será el día de transición y el finde estaré dedicada en cuerpo y alma a las lenguas. Literalmente: este fin de semana tiene lugar en Londres el Language Show Live, al que obviamente pienso acudir CVs en mano.

A ver si hay suerte y me puedo quedar aquí...

De por qué dejé el blog… y de por qué lo dejo ahora



Tras más de un año, vengo a despedirme oficialmente de la blogosfera. No voy a cerrar el blog, pero durante esto 14 meses me ha dado rabia no dejar un post explicando por qué no contaba mis aventuras barcelonesas (más amargas que dulces), por qué no reseñaba libros (que con el Máster he leído mucho, mucho) ni conciertos (de los que también ha habido muchos) o, simplemente, por qué no dejaba mis ralladas por aquí como antes.

La razón principal es la de siempre: no tenía tiempo. Y ahora lo tengo en mucha menor cantidad. El curso pasado estuve viviendo en Barna con la excusa del Máster de Literatura Comparada y Traducción Literaria de la Pompeu Fabra. Y en eso se quedó: en excusa. Barcelona no me quiso como esperaba que me quisiese, y eso que fui una madrileña de excepción y me interesé por el catalán sobremanera. Lo de “madrileña de excepción” no lo digo yo, me lo dijeron unos catalanes en Disneyland París este verano. Y lo del catalán, bueno, soy una friki de las lenguas: el mes y poco que he estado en Disneyland me dio un poco por el italiano, lengua que nunca estudiaré en serio.

El caso es que Barna no estaba dispuesta a ser el puente a Europa que esperaba que fuese, ni el primer pasito de mi independencia, así que me dediqué en cuerpo y alma al Máster y me enorgullece decir que lo saqué con unas notas notables y con muchos libros en mi montón de “leídos”. Me enamoré de muchos autores y redefiní mis intereses y campos de investigación.

Y al día siguiente de la defensa del Trabajo Final de Máster emigré al país del ratón y de las gominolas a ver si ahí tenía más suerte. Por desgracia, no cuajó como esperaba y ahora os escribo desde Londres. Más concretamente, desde la casa de mis tíos. He emigrado, como muchos de mis amigos y amigas, siguiendo los pasos de Pepe y queriendo probar la suerte europea. 

Llevo un mes y 5 días aquí y hasta ahora lo único que he conseguido es esclavizarme con/del/al ordenador y al e-mail. Hay 6 razones principales:
  1. He conseguido unas prácticas de traducción de tres meses. Pagan una mierda y trabajo a saco. Pero estoy haciendo CV.
  2. Estoy colaborando con dos publicaciones semanales en La Encuadre. Los que me sigan en Twitter y por Facebook habrán visto publicaciones al respecto. Una mañana o dos a la semana me quita. Pero estoy haciendo CV como escritora/redactora.
  3. Además, colaboro como traductora voluntaria de Global Voices. Hace unas semanas que no traduzco nada para ellos, por falta de tiempo. Pero ayuda a hacer CV.
  4. Empecé también en Mini Magazine. Tras el primer artículo, no he vuelto a publicar por falta de tiempo. Ayudará a hacer CV.
  5. Al menos dos o tres veces por semana me pongo a buscar a fondo trabajo. Me suele quitar toda una mañana o mucha noche. Pero necesito un trabajo de lo mío de una vez por todas.
  6. Ésa es otra: sólo dispongo de las mañanas y las noches. Estoy trabajando en una cafetería por las tardes, lo que supone perder medio día de ordenador. Razón por la cual no traduzco y escribo tanto como quisiera/sería necesario.
Además, estoy en el grupo East Finchley Writers, que se reúne todos los miércoles por la noche en un bar al lado de casa. No me quita mucho tiempo el traducir mis relatos al inglés (uno a la semana), y si voy es porque es una forma de salir de casa y despejarme. Cuando vea que no sea compatible, con mucha pena dejaré de asistir.

Y estos días estoy con dos congresos/cursos/llamadlos-como-queráis on-line. Normalmente esto ocupa mis noches. Pero sigue faltándome tiempo.

Así que este blog también es una forma de poneros un poco al día con mi vida y de explicaros por qué no os ha llegado todavía un e-mail kilométrico contando mi vida en la capital inglesa. Resumida, ésta es: me levanto a las 7, vacío correo y miro FB y Twitter y a las 9 como muy tarde me pongo a traducir. Como a la hora inglesa y a la cafetería que voy. Al volver a casa, vuelvo al correo y a las redes sociales, avanzo un poco de trabajo traductoril o miro alguna conferencia o leo algo de los congresos, Skype, ceno, me ducho y a leer o avanzar cosas antes de irme a la cama, nunca antes de medianoche.

Asín es mi vida, donde, si bien cabe mucho tonteo por FB, no cabe mucho de e-mail o de aprender lenguas. Cuando los días tengan 30 horas como mínimo y yo un sueldo decente, me apuntaré a las clases de alemán y árabe que esperaba, y me sacaré un DALF y un Proficiency en una oferta de 2x1 que existirá para traductores en crisis.

He empezado este post como la despedida, pero quién sabe si no será el comienzo de su resucitación.

Quiero saber de vuestras vidas de exiliados, de parados desesperados, de exitosos profesionales o de sufridores de Bolonia.

Os echo mucho de menos, y más aún en esta distancia espacio-temporal.

I’ll see when I’ll see you, y espero que sea como turrones.



viernes, 26 de agosto de 2011

"Juliet, naked" Nick Hornby


¿Qué decir de la última novela de mi amado Nick Hornby? Es simplemente maravillosa: hilarante, verdadera… en el sentido de que nos muestra la cruda realidad (como sólo él sabe) sin camuflarla… La historia de una mujer que recibe un e-mail del cantante por el que su novio siente obsesión parece absurda, irreal, fantasiosa… pero todo de lo que se habla en esta novela que usa ese extraño suceso como excusa es TAN real, que no nos cabe la menor duda de que algo así pueda pasar.

Annie lleva años saliendo con Duncan y su obsesión por Tucker Crowe, músico rock desaparecido de la faz de la Tierra. Duncan lleva una página web sobre Tucker y arrastra a Annie de vacaciones a hacer un Tucker-tour por EE. UU. Cuando vuelven, Annie abre el correo de Duncan: un CD con material inédito de Tucker. Cuando decidió escucharlo, no sabía lo que desataba: la furia y los celos de Duncan, su vena literaria y… una relación vía e-mail con Tucker. 

Para saber más, coged el libro y leedlo: no os defraudará. Yo, como siempre, os dejo algunas de las frases y de mis momentos favoritos.

Página 28:
“(…) I’ve just had a very intense emotional experience.” He hold out one of his iPod headphones, as if that would explain it. “On here.”
“You’re crying about music?”
The woman looked at him as if he were some kind of pervert.
“Well”, said Duncan. “I’m not crying about it. I’m not sure that’s the right preposition.”
-.-.-.-
One thing about great art: it made you love people more, forgive them their petty transgressions. It worked in the way that religion was supposed to, if you thought about it.
Maravillosa.

La conversación entre padre e hijo sobre los vegetarianos es divertidísima xD (páginas 51-52), así como la de la página 56 sobre los hermanos.

Página 54: 
For some reason, Jackson took the view that verb contractions were inappropriate at occasions of this magnitude.

Página 57:
“Do you eat meat?”
“No”, said Lizzie. “I haven’t touched it since I was your age. It makes me feel sick, and I find the whole industry morally repugnant.”
“But you eat chicken, right?”
xD Poor little guy…

Página 64:  
(…) unless you are sane enough to believe that the truth about anyone is disappointing (…)
Esta frase con la que Tucker da por finalizada la explicación de su vida me parece una obra maestra.

Página 66: Otra maravillosa frase de Tucker: 
I am very much me, and today I am mery much wishing I wasn’t.

Páginas 70-71:  
She stopped typing. If she’d been using pen and paper, she would have screwed the paper up in disgust, but there wasn’t a satisfying equivalent with e-mail, seeing as everything was designed to stop you making a mistake. She needed a fuck-it key, something that made a satisfying ka-boom noise when you thumped it.
¿Quién no ha querido alguna vez una de éstas? xD

La teoría del puzle de la página 73 no tiene desperdicio, así como este símil de los gemelos apagándose como sus iPods (página 84) xD :
Maybe when they’d turned their iPods off they’d somehow turned themselves off, too. They were in standby mode.

Página 207: Otra perla de Tucker y sus problemas identitarios:  
“Anyway”, said Tucker. “All in all, I’m a long way from being me at the moment.”

Quizás estoy equivocada, pero para mí es como una continuación de High fidelity, con su melomanía, los problemas de los hombres de mediana edad (aunque en este caso se trate de una estrella del rock) y las relaciones personales…

Anyway, se merece la máxima nota: ♥♥♥♥♥

lunes, 22 de agosto de 2011

Quoting about religion, God, etc...

En días como éstos, ayer coincidieron la película La misión, con los grandes de Niro y Jeremy Irons, y el sexto capítulo de la primera temporada de 6 feet under. Y ambos me recordaron una canción y una cita: España, de Bushido, y la cita que aparece entre las dos escenas claves de la película y de la serie.

Hoy la cosa va de religión, gente:

Father Clark: Well, religion is politics, David. Jesus was a revolutionary, threatened those in power, and they had him assassinated. And they'd do the same thing to him today. [..] The hardest part about my work is the fact that most people don't want a real relationship with God. Yeah, sure, they'll pray to a man nailed to a cross, but they'll – they'll ignore the gay kid who gets strung up, or the black man who gets dragged behind a car, or someone's mother living in a box.
'6 feet under' 1x06
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One thing about great art: it made you love people more, forgive them their petty transgressions. It worked in the way that religion was supposed to, if you thought about it.
'Juliet, naked', Nick Hornby, page 28.
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Altamirano: Tell them they must leave the missions. They must submit to the will of God.
Gabriel: They say it was the will of God that they came out of the jungle and built the mission. They don't understand why God has changed his mind.
'The mission', 1986
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03.07.2011


She always went her own way. She didn’t take anyone else into account. Not out of malice, there was nothing malicious about Alex, but out of necessity. The most important thing for my wife was to avoid getting hurt. Everything else, all other feelings, had to take a back seat to that priority. But the problem is, if you don’t let anyone through the wall out of fear that there might be an enemy, then you end up looking out all your friends as well…

“The ice princess”, Camilla Lackberg, page 30.